La Conmovedora Historia de Hachiko, El Perro Más Fiel Que Ha Visto El Mundo



Los perros forman parte de la historia de la humanidad desde tiempos inmemorables. Esto no solo se debe a lo tiernos y cariñosos qué son o a lo fáciles de domesticar que fueron para nuestros antepasados. También son leales, protectores y fieles compañeros de los humanos y, con el tiempo, más allá de robar calcetines y golosinas, lograron hacer suyo nuestro corazón. Por eso hoy en Tilin decidimos contarte la conmovedora historia de un perro especialmente leal, quizás el mas leal de la historia. Su nombre es Hachiko y esta es su historia:


Este pequeñito de raza Akita Inu comenzó a formar parte de la cultura popular japonesa e inspirar cientos de historias y personajes del cine, la televisión y los videojuegos debido a su historia, a la lealtad que demostró mantener firme hacia su humano y al impacto que tuvo su comportamiento en quienes lo conocieron.


Nació en una granja cercana a la ciudad de Odate y fue adoptado por Hidesaburo Ueno, un profesor de la Universidad de Tokio quien, al principio, no quería conservarlo debido a la tristeza que le causaba recordar a su otra mascota recién fallecida. Finalmente y gracias a la insistencia de su hija, Hachiko pasó a ser un miembro más de la familia. Al llegar a su nuevo hogar, el profesor lo tomó y observó que sus patitas delanteras tenían una leve desviación que se asemejaba al kanji hachi, que en japonés representa el número ocho. De ahí el origen de su nombre Hachiko.


Luego de la mudanza de su hija, el profesor consideró regalar al peludito, pero acabó encariñándose con él y terminaron creando un vínculo increíble. Con el tiempo, este admirable peludito adoptó la rutina de acompañar a su humano hasta la estación de tren de Shibuya para despedirlo cuando debía ir al trabajo, para luego regresar a recibirlo cada tarde cuando volvía. Este se convirtió en el ritual diario de Hachiko, cosa que no tardó en llamar la atención de las personas que frecuentaban la estación y los dueños de los negocios que la rodeaban.





Todos los días continuaron su rutina sin interrupciones, hasta que el 21 de mayo de 1925, el profesor falleció durante su jornada laboral en la universidad de Tokio, y es allí donde Hachiko demostró hasta dónde llegaba su amor y lealtad.


Esa tarde como de costumbre, el perrito salió a la estación a esperar a su humano y simplemente se quedó a esperarlo. Llegó la noche y no volvió a casa, pasó un día y luego otro y el peludito no se movía. Su devoción fue tal que se quedó a vivir en la estación conmoviendo a quienes lo conocían. La comunidad de la estación con el corazón hecho trizas al ver al peludo esperando solitariamente, se ocupó de sus cuidados y alimentación hasta su último día.


El peludo Hachiko esperó al profesor durante más de diez años en la estación, hasta que fue encontrado muerto frente a la misma en 1935. Un año antes de su muerte y con él presente en la estación Shibuya, fue inaugurada una estatua de bronce en su honor, y aún hoy, cada año el 8 de marzo se conmemora a Hachiko en la plaza ubicada frente a la estación donde esperó.


Algunos otros monumentos fueron creados en su honor. Su cuerpo disecado se encuentra guardado en el Museo de Ciencias Naturales del Distrito de Ueno, Tokio. También existe otra estatua similar en la ciudad de origen del peludo (Odate).


Así de fieles son nuestros peluditos, y por eso en Tilin tenemos todo lo necesario para retribuirles ese amor incondicional e inagotable que ellos siempre tienen para ofrecernos. Porque del mismo modo en que nos hacen sentir amados cada día, queremos hacerlos sentir así a ellos.